Hola, si estás aquí es por que necesitabas hacerme una pregunta de cocina, espero poder sacarte de la duda. Este blog, lo pensé con todo mi amor para estar siempre que me necesites ayudándote como es mi costumbre.
¡¡¡RICO, RICO!!!
sábado, 7 de mayo de 2011
TORTA BLANCAFLOR
Ingredientes:
Huevos, 1
Manteca, 120 gramos
Azúcar, 100 gramos
Harina Blancaflor, 200 gramos
Leche, 150 cm3
Ralladura de 1 limón
Preparación:
1. Batir la manteca con el azúcar hasta que adquiera una textura cremosa.
2. Añadir el huevo entero.
3. Alternar uniendo la harina, con la leche y la ralladura del limón.
4. Colocar la mezcla en una tortera de 20 centímetros de diámetro, enmantecada y enharinada.
5. Cocinar durante 20 minutos en un horno moderado.
6. Retirar. Dejar entibiar y desmoldar sobre una rejilla, para que se enfríe.
Para saber si está cocida intruduce un cuchillo o un palito de brochette, en el centro de la torta, si sale sin adherencias de masa cruda, es que está lista.
Es una torta muy fácil de hacer, para principiantes.
Elena
PASTA FROLA
INGREDIENTES PARA LA MASA:
600 Gramos de harina leudante
300 Gramos de azúcar blanco molido
300 Gramos de manteca
4 Huevos enteros
Esencia de vainilla, unas gotas
PROCEDIMIENTO PARA ELABORAR LA MASA:
Lo más importante para lograr una masa frola es que debe trabajarse muy bien la manteca con el azúcar, hasta que tome una consistencia muy cremosa (puede hacerse a mano o a máquina) una vez que se llega a ese punto que no tiene nada de grumos, se comienzan a agregar los huevos de a uno y la esencia de vainilla, batiendo muy bien para que se fusione todo.
Luego se añade la harina, y sin amasar se unen todos los ingredientes. Es fundamental "no amasar" para evitar que la masa tome elasticidad y se contraiga cuando intentemos estirarla.
Una que unimos la llevamos a la heladera por espacio de media hora, o más, para que tome frío y se pueda trabajar mucho mejor, una vez que la manteca se vuelva a enfriar.
Y ya está.
Para una pasta frola mediana se necesita aproximadamente 600 gramos de dulce de membrillo o de batata, que colocaremos en una sartén y derretiremos agregándole (medio pocillo de café) de agua. Con un tenedor vamos pisando el dulce a medida que se va calentando, hasta que se convierta en semi líquido y que no se observen grumos. Ojo con la llama de la hornalla, que si está muy fuerte puede quemar la preparación.
La mitad del bollo lo vamos a estirar colocando bastante harina sobre la mesada para evitar que se pegue a su superficie, forramos el fondo y las paredes laterales de una tartera de unos 26 a 28 cm. de diámetro.
La mejor forma de forrarla es estirando la masa de unos 5 cm. de espesor y calcular que sobresalga unos centímetros de la circunferencia, lo suficiente para que cubra los laterales.
Una vez estirada, espolvoreamos sobre la masa harina y la enrrollamos en el palo de amasar para transportarla sobre el molde.
Si se rompiera no hay que preocuparse, ya que esta masa nos da la posibilidad de remendarla, y luego no se nota para nada.
Una vez que la tartera está forrada, le colocamos el dulce derretido y lo esparcimos sobre la masa.
Ahora con paciencia cortamos tiras para ir colocando a modo de enrrejado sobre el dulce.
Pincelamos con yema batida o con un huevo entero batido y llevamos al horno por unos 20 a 25 minutos de horno suave.
Nos daremos cuenta de que está lista porque tomará un color doradito.
Si quieres darle un toque como de confitería puedes pincelarla con dos o tres cucharadas de mermelada, que en un recipiente calentarás sobre el fuego y le agregarás dos o tres cucharadas de agua. Una vez frío ese almíbar lo pasas sobre la pasta frola y en los bordes le colocas coco rallado.
Cuéntame si te animaste a hacerla y dime si estaba rica.
En cuanto tenga una foto la agregaré para que la veas.
Elena
domingo, 19 de diciembre de 2010
¡¡¡¡PIZZA CASERA Y BIEN RICA!!!!

Pizza casera con jamón, morrones y mozzarella.

Éstas imágenes las tomó Mario Marcelo Martínez, mi hijo son sus primeras pizzas caseras. Hizo una con berenjenas salteadas y la otra de mozzarella
¡¡¡Qué tentación!!!
UN GENIO MI CHULITO
Ingredientes para la masa:
1 kilogramo de harina
50 gramos de levadura prensada
1 cucharada de sal fina
1 y media cucharada de aceite
600 cm3 de agua
Ingredientes para la salsa:
1 lata de tomates peritas picados
2 cucharadas de aceite
1 cucharada de orégano
1 ó dos cucharaditas de ají molido
1 cucharadita de sal fina
Ingredientes para cubrir la pizza:
250 a 300 gramos de mozzarella de buena calidad, son suficientes para cubrir una pizza de unos 26 cm. de diámetro.
Preparación:
En un bol colocar la harina y la sal fina, mezclar muy bien (es muy importante mezclar la sal con la harina en seco para que no tenga contacto directo con la levadura).
Formar un hueco en el centro y echar la levadura desgranada, el aceite y el agua (si es época invernal es conveniente que el agua esté tibia, para ayudar el leudado de la masa).
Mezclar todo con una cuchara de madera.
Luego volcar sobre la mesada y comenzar a amasar.
Al principio la masa tiende a pegarse mucho en nuestras manos, mientras la amasamos.
Se puede usar un poquito de harina (tirar espolvoreando la mesada, lo mínimo e indispensable).
Seguir amasando o levantando la masa y dándole golpes contra la mesada hasta que notemos que ya no se pega a las manos y a la mesada. Amasar bollando la masa o golpeándola contra la mesada, no tironear la masa, se debe amasar sin rasgarla.
El bollo de masa debe presentar un aspecto suave y liso. Este proceso de amasado y golpeado puede llevar unos 15 minutos. De ello depende el éxito de nuestra pizza.
Una vez logrado que la masa se vea lisa y esté tiernita, formar un bollo, colocar en un bol, tapar con un film y dejar en un sitio alejado de las corrientes de aire, hasta que duplique su volumen.
Cuando la masa haya crecido bastante (hasta el doble de su volumen original) podremos verificar si está suficientemente levada, probando hundirla con la yema de un dedo, hacemos una leve presión y si la masa vuelve a subir y recobra su forma, significa que ya está a punto.
Ahora desgasificaremos la masa (la apoyamos sobre la mesada y con las yemas de los dedos la apretamos para quitar el gas que se forma al levar) y la dividiremos en cuatro o cinco (esto depende del gusto particular de cada uno, más gruesa o más fina).
Bollamos nuevamente cada una de las porciones de masa y las dejamos levar hasta que notemos que volvió a crecer el doble.
Mientras tanto tomamos los moldes y los untamos con dos cucharadas de aceite, lo esparcimos con un pincel de cocina, en la base y en los laterales internos alrededor del molde.
Cuando el bollo levó lo estiramos con un palo de amasar hasta que llegue al tamaño del molde elegido y colocamos dentro del molde lubricado con aceite.
Tratamos de que la masa ocupe todo el molde, nos ayudamos con las yemas de los dedos para estirar la masa con suavidad.
A veces pasa que la masa se contrae, y se achica, eso nos produce cierta dificultad para logra cubrir el fondo del molde. Si esto llega a suceder, simplemente lo dejas tapado con un film un ratito más y cuando notes que la masa volvió a levar, verás que resulta muy simple estirarla hasta donde deseas.
Una vez lista, colocas sobre la masa el tomate al que le puedes agregar un poquito de sal, orégano, y si te gusta algún otro condimento.
Si te gusta la pizza de cebolla, pelas y cortas una cebolla grande o dos medianas (unos 250/300 gramos) en juliana (son tiritas finitas) o en cuadraditos eso es a gusto de cada uno, le agregas un poquito de sal, orégano y unas dos o tres cucharadas de aceite, lo mezclas todo y la echas sobre la masa en crudo.
Luego dejas que la masa vuelva a levar, cuando notas que está gordita, que creció, que al hundirla suavemente con un dedo en uno de sus bordes, vuelve a subir es que ya está lista para hornear.
La llevas a un horno a temperatura media y esperas unos minutos hasta que se cocine.
Sabrás que la masa está cocida cuando tomas el molde del horno (con un repasador, para no quemarte) y lo mueves de atrás para adelante, notarás que se despega del fondo, que se mueve, eso te dará la pauta de que está lista, puede tardar unos pocos minutos (cinco a siete) depende del calor del horno.
Espero que te salga rica y te cuento que cuando era recién casada varias veces intenté hacer pizza y no me salía como yo esperaba. Varias veces tiré todo a la basura, me sentía frustrada pero eso no me quitó las ganas de seguir intentádolo.
Es cuestión de práctica, cuando más veces lo haces mejor te saldrá.
Una pizza lleva entre 250 y 300 gramos de mozzarella.
lunes, 9 de agosto de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
lunes, 3 de agosto de 2009
INGREDIENTES:
Masa:
• 200 g de Azúcar Chango
• 3 yemas
• 5 huevos
• 220 g de harina
• 30 g de almidón de maíz
• 2 claras
• 50 g de Azúcar Chango
Almíbar:
• 500 cm3 de agua
• 220 g de Azúcar Chango
• 1 limón
• 1 naranja
• 1 mandarina
PREPARACIÓN:
Para la masa:
Colocar los 200 g de Azúcar Chango, las yemas y los huevos en la batidora y batir hasta lograr una espuma firme.
Aparte, batir las claras con los 50 g de azúcar.
Tamizar la harina y el almidón de maíz.
Unir los secos al batido de yemas alternando con las claras merengadas.
Colocar la preparación en un marco cuadrado de 22 cm. de lado y 5cm de alto.
Hornear a 180° C. de 25 a 30’. Para saber si está cocida, introducir un palillo en el medio y si sale limpio y sin masa adherida, ya está listo.
Dejar enfriar sobre una rejilla. Retirar la piel superior e inferior para dejarla de un color claro uniforme.
Una vez frío, remojar en una fuente profunda con el almíbar tibio.
Reservar en heladera.
Para el almíbar:
Retirar la ralladura de los 3 cítricos con un rallador.
Luego exprimirlos.
Unir todo con el agua y el Azúcar Chango.
Llevar a fuego y hervir durante 3’ minutos.
Dejar entibiar. Colar en el momento de utilizar.
Armado:
Cortar cubos del borrachito.
Servir con crema de leche batida con Azúcar Chango.
Decorar con gajos de cítricos y frutas frescas.

Cuando un amigo llega a visitarnos, en vez de ofrecerle un trago, o un café, lo invitamos con unos ricos mates.
El mate puede acompañarse con lo que más nos guste, unas deliciosas facturas, bizcochitos de grasa, una torta de chocolate, pan con manteca y dulce, tostadas con mermelada, galletas marineras, o unas ricas tortas fritas hechas en casa y calentitas (bueno eso ya es palabra mayor).
Y para que este relato no que inconcluso, voy a darte la receta de las "Tortas fritas Doña María" que son las que aprendí a hacer con mi mamá. Espero que te animes y las prepares, segura de que te van a salir exquisitas y así podrás continuar con la tradición más argentina: mate y tortas fritas.

"Tortas fritas Doña María"
1 kilogramo de harina común
con unos 25 grs. de levadura (opcional)
5 cucharadas de grasa de pella
a temperatura ambiente
Salmuera
600 cm.3 de agua
bastante calentita, pero no hirviendo
1 puñado de sal gruesa (3 cucharadas grandes)
echar dentro del agua y revolver hasta que se disuelva.
Como aprendí esta receta
Antes de continuar con la receta quiero decirte algo muy importante, que para vos, si sos uno de mis amores, no es nuevo pero como supongo que tal vez esta página podría llegar a gente que no conozco, es necesario hacer algunas aclaraciones.
La abuela María, mi mamá, vivió hasta los 106 años. Sí entendiste bien 106 años y aunque te parezca mentira ella cocinó hasta sus últimos días. Le encantaba cocinar. Y esta receta y las empanadas eran las más ricas del mundo.
Como ella era una mujer de campo, no usaba levadura, ni harina leudante, ni manteca, ni margarina. Utilizaba harina común, grasa de pella (que el carnicero picaba en la máquina de la carne, para facilitar luego, el trabajo de mi mamá al derretirla en cacerola de hierro de fundición, a fuego suave). Luego con los chicharrones, que sacaba de la olla a medida que se iba derritiendo la grasa, preparaba un delicioso Pan de chicharrones. Lástima que eso no lo aprendí.
Lo que sí puedo decirte de las tortas fritas es que yo las preparé con harina leudante y salen muy bien (ojo si usás harina leudante, No le agregues levadura, obviamente).
También quedan ricas con harina común y levadura, yo las hice y te aseguro que salen ricas.
Otro detalle, si no conseguís grasa de pella, utilizá grasa vacuna o grasa de cerdo. La que venden en los mercados.
Preparación:
Colocar la harina común, en forma de volcán o corona, en el centro la levadura desgranada, la grasa a temperatura ambiente y de a poco ir agregando todo el agua e integrar desde afuera hacia adentro. Amasar un buen rato hasta que la masa tome una textura bien lisita y no se pegue a las manos ni a la mesada (unos diez o quince minutos de amasado serán suficientes).
Tratar de no agregar más harina (en todo caso al comienzo podés dejar en un pocillo harina del kilo, para espolvorear la superficie de trabajo y evitar que la masa se pegue).
La masa debe ser tierna y lisa. Dejar reposar unos 10 minutitos, mientras preparamos la grasa o el aceite para freir.
Luego cortar trozos del tamaño que nos guste, más grande o más pequeño, hacer unos bollitos redondos, ordenarlos para saber cuales fueron los primeros.
Mientras cortamos todos los bollitos, la masa va descansando otro poquitos más.
Empezar a estirar cada bollito, dándoles forma circular, con un palote de amasar de unos 4 o 5 milímetros de espesor. A mi particularmente me gustan gorditas, pero va en gustos.
Antes de llevarlas a freír, hacerle unos agujeritos en el centro, para que no se inflen durante la cocción. Cocinar hasta que el borde comience a dorarse y con mucho cuidado darlas vuelta y dejar que se dore también del otro lado.
Retirarlas y colocarlas sobre papel absorbente.
Para lo más chiquitos podemos hacer con los agujeritos los ojitos, la nariz y la boca de las caritas.
Calentar la grasa en una cacerola no muy grande, para que se derrita, cuidar que no exceda la temperatura para que no se queme. Siempre que estés friendo, utilizar elementos (tenedor, espátula) bien secos para evitar salpicaduras. Mantener la cara alejada del recipiente.
Nota importante: Es conveniente cocinarlas a temperatura media para que no se arrebate la masa. Cuando esto sucede, la masa queda quemada por fuera y cruda por dentro. Más o menos tres cuarto de kilo o un kilo de grasa será suficiente para freír todas las que hagamos. Lo que sobra de grasa se puede colar y guardar en un envase de vidrio o enlozado, para la próxima vuelta.
Lo más rico es comerlas calentitas con unos buenos mates o un cafecito.